Earth Angel, de Madeline Cash

30 de julio de 2026 23:26 — lecturas, libros, madeline cash

Lo primero que hago nada mas abrir los ojos, todavía en la cama, es coger el móvil. Ya no tengo redes sociales, pero la costumbre sigue ahí. Así que leo los emails. Uno de la biblioteca pública diciendo que en dos días he de devolver Earth Angel porque alguien lo acaba de reservar. Entonces caigo en la cuenta de que lleva casi tres semanas en casa y todavía no lo he empezado.

Dos días después...

Como es un libro de relatos, he leído un par y he decidido que lo volveré a sacar cuando lo devuelvan para terminarlo. Y empieza a llover. Alarma de tornado. Árboles volando. Mi mujer me sugiere que no salga de casa. Que mejor devolver el libro un día tarde que acabar con una rama de árbol incrustada en el ojo y un constipado. Así que me quedo en casa y sigo leyendo. Con la tontería me acabo el libro. No tiene mucho mérito, pues son solo 130 páginas.

Tras haber leído Lost Lambs, muchos relatos sonaban familiares. Estos relatos son anteriores a la novela y parecen borradores de la misma. Hay conceptos que se repiten a lo largo de los relatos. Por ejemplo, muchos de los personajes se llaman igual, aunque creo que no son los mismos. Un personaje confiesa que cometió vehicular manslaughter en su país de origen, al igual que en la novela.

Subrayé alguna que otra frase. No sé por qué. Me debieron inspirar algo cuando las leí.

I find that it's best to do the same things every day to avoid decision fatigue.

Then we watch forty-five minutes of Shoah.

The canyon residents attend drum circles and contribute to community libraries. They know their rising signs and shop at farmer's markets and their unvaccinated children are visual learners.

While on my hunger strike I felt like Gandhi and realized that if you martyr yourself long enough you actually start to believe in whatever it is you're advocating for.

He aprovechado para volver a escuchar el capítulo de Madeline Cash en el podcast de Bret Easton Ellis. Creo que es la primera vez que vuelvo a escuchar un capítulo del podcast tras haber leído un libro del invitado. La primera vez Madeline fue una total desconocida. La segunda vez, en realidad también, pero se sintió mucho más cercana.

Muchas veces tengo miedo de escribir algo porque creo que si uso una idea una vez ya no la puedo volver a usar. En internet es común hacer refritos de vídeos/artículos/pódcasts/newsletters. Últimamente estoy prestando atención a la música que escucho y noto como ciertos artistas tienden a repetir temas o palabras. A veces pintores pintan varias versiones de un mismo cuadro. Con lo que nunca me había cruzado, al menos de manera consciente (y que ahora me acuerde), era con alguien que publicase en dos libros historias diferentes pero con muchas partes iguales. Pero no a lo Stephen King y su mega universo. Todo esto para decir que ahora me siento con un poco de permiso para escribir sobre ciertos temas sin temor a volver a escribir sobre ellos. Si añado otra frase a este párrafo podría convertirlo en un post por sí mismo.

Cuando leí esta página tenía a la vista el próximo libro y me hizo gracia la coincidencia. Si se puede llamar así. Supongo que shoplifting y tienda de ropa no son palabras o combinaciones de palabras que escuche a menudo.

Me he dado cuenta que mi intención al hablar de medios culturales no es hacer una reseña, sino plasmar el momento espacio-tiempo que rodea a la experiencia. Al releer estos textos mi mente recuerda la obra.

Con su último libro publicando apenas hace seis meses sería de necio esperar algo nuevo pronto. Creo que me voy a comprar los dos libros para releerlos. Tanto me han gustado.

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