
Lost Lambs es un libro en el que ocurren muchas cosas. Más de las que parece que puedan caber en 320 páginas.
La familia Flynn. Bud, Catherine, Abigail, Louise y Harper. Padre, madre y tres hijas. Cada uno va a su aire.
Está complicado hablar del libro sin destripar la trama, que incluye conspiraciones, un billonario excéntrico, una familia en descomposición, una iglesia centrada en el dios dinero, mucha falta de amor, y un final feliz.
El final me sorprendió. Una vez se soluciona la trama principal del libro, todavía quedan unas páginas dedicadas a explicar cómo ha afectado todo esto a la familia. Es un final feliz que me pilló desprevenido. No sé si irónico o no, creo que le queda bien.
Este libro, como casi toda la cultura que consumo últimamente, sale del podcast de Bret Easton Ellis.
Desconozco por qué este libro es tan popular. Lo saqué prestado de la biblioteca pública. Tardó meses en llegarme, y había más de 240 reservas tras de mi.
Su otro libro Earth Angel también está disponible, y ya lo he pedido. Por ahora voy a empezar con Flat Earth de su compañera de Forever Magazine, Anika Jade Levy.

En el último post del año pasado hablé sobre el libro de Mike Drucker. Lo empecé a leer el día 1 por la mañana, mientras esperaba a mi madre. Las madres siempre meten prisa, y siempre van tarde.

El libro está compuesto de una serie de ensayos sobre Mike y su relación con los juegos. Mayoritariamente con los videojuegos, aunque hay un par dedicados a los juegos de rol.
A su vez el libro está impregnado con una capa de pesimismo que me resulta muy atractiva. Me he sentido muy identificado. El tono es de humor, pero el sentimiento de no saber qué cojones hacemos en este planeta es real. Sobrevivimos como podemos, siendo conscientes de cómo el resto nos mira como si no funcionásemos de la manera que deberíamos. No es un pesimismo que tenga pinta de desembocar en suicidio, sino más bien en no sorprenderse cuando la muerte llegue, y sorprenderse si llega demasiado tarde. El típico "ir tirando, mirando hacia adelante, hasta el día en que la palmes" que tantos usamos alguna vez como estado de messenger cuando éramos jóvenes.
Ahora que hemos empezado una familia con piso y bebé incluidos, me han tocado especialmente los capítulos en los que mencionaba a sus padres, cómo tenían varios trabajos para poder sobrevivir y cómo los esfuerzos económicos eran vistos como actos heroicos. A veces me siento mal por comprarme algún juego que sé que probablemente nunca acabe jugando por muchas ganas que le tenga. Luego me paro a pensar, y me doy cuenta que con lo que pagamos de hipoteca al mes podría comprarme más de 100 de estos juegos.
Todavía no he hecho por aquí un repaso al 2025 y una lista de propósitos para 2026 (mi intención es hacer ambas durante enero). De momento tengo claro que durante 2026 quiero jugar mucho mas a videojuegos.

El libro me gustó tanto que lo acabé comprando para tener una copia. Ya he releído alguno de los ensayos. Creo que se presta muy bien a abrirlo al azar y releer cualquiera de ellos un día que no te sientas muy bien.
La lectura ha desembocado en horas mirando vídeos en internet sobre el propio Drucker y sobre videojuegos. Todavía no, pero sé que acabaré comprando alguno de los juegos que cita.