Ahora que estoy tratando de implicarme un poco más en la blogosfera de habla hispana aprovecho para dar mi opinión sobre un melón abierto por Matizeta: ¿Por qué quieres ser dueño de algo?
Matizeta se pregunta, ¿Cúando fue que ecuchaste el CD de tu artista favorito de principio a fin? Yo sigo escuchando discos enteros. Y de hecho lo prefiero. Tras escuchar 25 veces "la canción menos buena del disco" acabo apreciándola. También me sirve para medir el paso del tiempo sin mirar un reloj. Puede parecer una tontería, pero ahora mismo sé que mi hija se queda dormida tal cual empieza Lovesong del álbum Disintegration de The Cure. Y solo lo hace si escuchamos el disco en orden, no vale poner la canción directamente. Últimamente he estado escuchando discos enteros de The Cure, Deftones, Iron Maiden y parece que desde hoy, Avenged Sevenfold.
Sigo comprando CDs y algún que otro vinilo. Sobre todo los compro en bandcamp y aprovecho para comprar camisetas también. De este modo poseo una copia física con el arte, una digital con mejor calidad sonora que el CD y apoyo a los artistas de manera más directa que a través de plataformas de streaming.
En el pasado compré discos por iTunes y Google Music. Cuando Google Music cerró, en vez de pasar tus compras a Youtube Music o al que sea el servicio que le sucedió, me dieron la oportunidad de descargar "mi música". La metí en un disco duro. Y la perdí. Podría haber perdido los CDs también, pero ¿qué ventaja tiene comprar algo digital si no puedes acceder a ello cuando quieres? Entendería que una empresa más pequeña quebrase y todo se fuese al garete, pero hablamos de mega corporaciones que cierran servicios a placer. De iTunes me desapareció después de pagado al menos el disco Unfortunate Snort de Pinkly Smooth. Hoy en día no se puede encontrar en plataformas de streaming porque patata.
Hay otros matices a considerar sobre el formato físico, como el poder prestarlo o poder usarlos aunque no tengas tu teléfono a mano o sin batería.
También se pregunta, ¿que artista hoy por hoy saca un disco? Red Fang sacaron disco el año pasado, Rob Zombie sacó uno hace meses y Marilyn Manson saca disco nuevo en poco más de un mes. Tal vez músicos más orientados al mainstream y con una base de fans menos sólida tengan que recordar al mundo que existen sacando un nuevo single cada pocos meses. ¿Compra la gente discos de Shakira o Bad Bunny? Imagino que sí, pero no conozco a nadie. Sé que el K-pop es la sensación del momento, y solo sé que existe el género porque mi mujer pone BTS, KATSEYE o Stray Kids en el coche. De no ser por eso pensaría que el K-pop no existe y ahí está, seguramente generando más dinero que todas las bandas que yo escucho juntas.
Sobre los libros el tema está parecido. He tenido dos Kindles en mi vida. El primero que salió, blanquito con teclado e internet gratis y uno más moderno en 2015 También he visto libros desaparecer. Matizeta habla sobre copiar texto y guardarlo. Yo hago fotos al papel con mi teléfono y uso la IA para extraer el texto y guardarlo en una nota. Me cuesta cero y la realidad es que nunca reviso esas notas. En cuanto a leer un capítulo de un libro antes de comprarlo, si te vas a una tienda te puedes leer el libro entero gratis. Me encanta pasar horas y horas en los Barnes & Noble ojeando libros y revistas. Antes tenía una librería de confianza, pero nos mudamos y en el barrio nuevo no hay librerías. Para los cómics conduzco 45 minutos para seguir yendo a la misma tienda desde hace años. Me encanta pasar tiempo hablando con Pat, el dependiente. Hace un par de semanas fui de visita y acabé comprando cómics que me recomendó y de otra forma me hubiese perdido.
Con las películas a veces vienen extras que no se pueden ver de otra manera. A veces es porque no están en plataformas de streaming. En estos tiempos extraños en los que vivimos, es posible que la película esté a la venta en 4K más barata que lo que cuesta una entrada al cine. Como cada julio, ahora mismo está la promoción del 50% en todo el catalogo de Criterion en Barnes & Noble y voy a aprovechar para comprar alguna.
El último medio cultural que cita y es el desencadenante de toda la polémica (Luis Carlos Pando, eapl ) es el videojuego. La semana pasada Sony hizo público un comunicado en el que informaban de sus planes para detener el lanzamiento de juegos en formato físico a partir de enero de 2028. Ya lo intentaron hace casi dos décadas con la PSP Go y creo que fue un fracaso de ventas (a pesar de que físicamente es una preciosidad, pero eso no es lo importante a la hora de jugar).
Aquí el tema es diferente. El principal motivo es que hoy en día (casi) no se venden videojuegos completos. Cuando compras un videojuego compras una promesa, no un juego finalizado. Es raro hoy en día un lanzamiento sin polémica. El caso más sonado que recuerdo es el del Cyberpunk 2077. No lo he jugado, pero aparentemente tras varios años de parches ha conseguido remontar. Unos años antes pasó algo parecido con el No Man's Sky y por lo que veo se sigue vendiendo. Además muchos juegos reciben actualizaciones de contenido extra (no solo arreglos) con los llamados DLCs. A veces salen ediciones físicas que incluyen estos DLCs junto al juego original.
Si te compras un juego en físico hoy en día, con un poco de suerte no hay ningún bug crítico y puedes terminar el juego sin conectarte a internet. Yo estoy aprovechando y comprando en físico todos los Resident Evil, Silent Hill, Souls-like que no jugué en su día para jugarlos algún día. Espero no llevarme sustos, pero lo normal es que nada mas meter el disco en la consola te pida descargar alguna actualización.
Este texto cubre únicamente la primera parte del título. Como me está quedando un poco largo, hablaré de las otras dos partes en otro texto que publicaré más adelante. Dale al like y suscrí... Es broma, pero si no quieres perderte la siguiente parte, puedes seguirme por RSS.
July 06, 2026 09:44
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ia
Copio éste meme del blog de Manuel Moreale.
Un cuestionario sin mucho rigor (imagino) que te “ayuda” a describir cómo te sientes con respecto a la IA tras responder a 15 preguntas.
Puedes no responder a alguna si no quieres o no sabes. Yo no respondí a una relacionada con la medicina porque no sé nada del tema ni tampoco tengo opiniones. Para el resultado solo cuentan las preguntas contestadas.

El resultado es el que me esperaba. He tratado de contestar honestamente. Últimamente estoy en un estado emocional en el que no sé si hago las cosas de cierta manera porque es así como las quiero o porque es lo que creo que se espera de mí.
El resultado puede ser uno de los 30 arquetipos definidos por el creador de la herramienta. Creo que están basados en personas influyentes y sus opiniones sobre la IA.
Una tontería que me recuerda al internet de antaño y la comparto por si te apetece probarla. Si lo haces, tengo curiosidad por ver si estás conforme con el resultado obtenido. Déjame un comentario para que te lea.
Boss Fight Books es una editorial especializada en libros sobre videojuegos. Tienen unas cuantas decenas de títulos publicados. Éste es el primero que leo.

La primera vez que escuché sobre Animal Crossing fue en la escuela. Me cambié de escuela para segundo de bachillerato y trataba de encajar. Me hice amigo de un adicto a los videojuegos que me transmitió su entusiasmo por Animal Crossing. Le di el dinero y él se encargó de conseguir unas copias de Wild World el día de su salida. No recuerdo con certeza, pero creo que no busqué nada de información sobre el juego.
No recuerdo mis primeras sensaciones. Recuerdo estar muy deprimido y pasarme el día de cara a la Nintendo DS jugando a Animal Crossing. Casi la única cosa que me hacía disfrutar un poco de mi existencia. Recuerdo participar en foros, en los que nos juntábamos para hablar del precio de los nabos y visitar nuestras islas.
Tampoco recuerdo si jugué seis meses o dos años. Durante mi época de Animal Crossing, tuve que pasar un par de noches ingresado en el hospital. Me llevé la funda de la Nintendo DS Lite con todos mis juegos dentro. Cuando volví de quirófano, la bolsa había desaparecido de la habitación. Tenía otra Nintendo DS antigua, así que me volví a comprar el Animal Crossing y volví a empezar de cero. De la Nintendo y los juegos robados nunca más se supo.
El libro tiene un aire informal más propio de formato blog que de un libro de investigación y documentación. Hay ideas que se repiten continuamente o anécdotas que son muy difíciles de entender si no estuviste allí o has jugado bastante al juego. Aun así he aprendido un montón de curiosidades y he desbloqueado recuerdos a los que hace tiempo que no accedía.

Una vez acabado el libro no tengo muy claro lo que pretendía contarme. Ha sido una lectura entretenida, llena de nostalgia y curiosidades. Como leer un blog personal en papel.
Tengo dos libros más de esta serie. Resident Evil y The Legend of Zelda: Majora's Mask. Los leeré una vez me pase esos juegos. Ahora mismo estoy jugando al Silent Hill 2, y quiero hacerme con el libro escrito por Mike Drucker.

Lost Lambs es un libro en el que ocurren muchas cosas. Más de las que parece que puedan caber en 320 páginas.
La familia Flynn. Bud, Catherine, Abigail, Louise y Harper. Padre, madre y tres hijas. Cada uno va a su aire.
Está complicado hablar del libro sin destripar la trama, que incluye conspiraciones, un billonario excéntrico, una familia en descomposición, una iglesia centrada en el dios dinero, mucha falta de amor, y un final feliz.
El final me sorprendió. Una vez se soluciona la trama principal del libro, todavía quedan unas páginas dedicadas a explicar cómo ha afectado todo esto a la familia. Es un final feliz que me pilló desprevenido. No sé si irónico o no, creo que le queda bien.
Este libro, como casi toda la cultura que consumo últimamente, sale del podcast de Bret Easton Ellis.
Desconozco por qué este libro es tan popular. Lo saqué prestado de la biblioteca pública. Tardó meses en llegarme, y había más de 240 reservas tras de mi.
Su otro libro Earth Angel también está disponible, y ya lo he pedido. Por ahora voy a empezar con Flat Earth de su compañera de Forever Magazine, Anika Jade Levy.

June 09, 2026 14:07
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Estoy intentando recrear la forma en la que interactuaba con el internet allá por los 90 y 00. Entonces era muy popular el nominar a otros bloggers a escribir un tipo determinado de post.
En esta ocasión nadie me ha nominado, pero Fernando de Picando código ha escrito un post al que me gustaría contestar.
Me he tomado la libertad de, en vez de enseñar solo lo que hay encima, enseñar lo que hay a los lados también.

El escritorio es un MICKE de Ikea que compramos cuando alquilábamos. En la lista de cosas pendientes está el comprar un escritorio más grande pero no hay dinero para ello de momento.
A la izquierda del todo hay una guitarra Cort, no sé el modelo, que le compré a un amigo hace ya unos años. En total la he debido tocar 10 minutos. De joven, cuando quería ser una rock star toqué en varias bandas. Ahora ni me acuerdo de los acordes. El soporte está cubierto de papel de plata porque el gato se comió las almohadillas. En teoría a los gatos no les gusta el papel de plata pero Pepperoni se lo come igual.
Al lado están la trituradora de papel y una pila de libros y papeles. Dos de los libros los voy leyendo en los ratos muertos de trabajo: Refactoring (Martin Fowler) y Game Programming Patterns (Robert Nystrom). También ahí están At the Existentialist Café (Sarah Bakewell) y The Motherload (Sarah Hoover). Estos dos últimos son sacados de la biblioteca pública y todavía no los he empezado. Los papeles aguardan a ser triturados una vez los haya revisado.
Debido al tamaño del escritorio, decidí colgar el monitor de la pared. Está torcido porque la casa está torcida. De acuerdo al nivel del iPhone el monitor está recto, pero no. El monitor es uno bastante viejito por el que pagué recientemente algo más de $200. Tenemos otro igual que usa mi mujer y lo compramos hace años por casi $500. Lo uso exclusivamente para programar y hacer las gestiones de la vida adulta. Sobre el monitor tengo una cámara Elgato de cuando hacía streamings comiendo pizza. Ahora la uso para las reuniones de trabajo.
Pegadas al monitor tengo varias notas:
La primera dice "You can always say nothing". Soy un bocazas y esto es un recordatorio para mantener la boca cerrada. No funciona. La frase sale del libro STFU de Daniel Lyons.
La segunda es un papelito de una galleta de la suerte que dice "Luck is coming your way.". No creo en estas cosas pero me hizo gracia y ahí la puse.
Las dos siguientes no recuerdo de donde salieron. Son motivacionales. "Discipline is remembering what you want" y "Make something ~people~ you want".
Sobre el escritorio descansan un posavasos con un vaso que normalmente tiene agua pero no en el momento de la foto. Una lata de crema de manos atrix, porque el clima de aquí hace que mis manos estén siempre secas. Un par de regalices rojos que andaba comiendo cuando decidí hacer la foto. Papel y boli para organizar mi cerebro. Un teclado Keychron K6, un Magic Mouse sobre una alfombrilla del documental Terrorbytes.
En la pared solo tengo dos enchufes, y el aparato ese de atrás añade tres más y dos USB-C. Es donde está conectada la trituradora y donde pongo a cargar cosas como las cámaras de fotos y los auriculares. El teléfono lo tengo ahí también cargando. A veces lo tengo que conectar al ordenador si estoy desarrollando alguna app para iOS, pero mi ordenador personal pasa la mayoría del tiempo apagado así que si quiero cargar el teléfono mejor tenerlo directamente en el enchufe. Compré unos cuantos docks baratos. Siempre me han gustado los docks de Apple. Ahora los teléfonos vienen con USB-C y ya no me valdrán en cuanto cambie, pero espero que mi iPhone 14 Pro me dure al menos dos años más.
Al fondo a la derecha tengo un montoncito de Nonsense Monthly ya leídos. Aunque me gustaba leer a Jason en papel, hace unos meses cancelé mi suscripción. Encima hay un peluche de una porción de pizza que me compró mi hermana cuando vino de visita y fuimos a la torre John Hancock.
A la derecha del todo está la cajonera Bisley. Fue un capricho bien caro y difícil de justificar, pero a veces uno se encuentra con un poco de dinero para gastar. En los cajones guardo de manera ordenada: papeles en blanco, recibos que quiero conservar, pegatinas, postales, cables y otros accesorios de electrónica (lápices USB, tarjetas SD) y finalmente un cajon con una bandeja especial para mis lápices, bolígrafos y plumas estilográficas. Algún día debería escribir sobre ellas.
Delante de los cajones hay un trapo para limpiar la cara de mi hija. Por las mañanas le suelo dar un biberón mientras leo el correo de trabajo, antes de llevarla a la guardería.
Encima de la cajonera hay un montón de cosas que no deberían estar ahí. Un clasificador de correo, donde pongo las cartas antes de leer, o las que están a la espera de ser contestadas. También está ahí el 365 Adventures: Cthulhu 1926, un calendario-juego en el que voy con un par de semanas de retraso.
Delante hay otra pila de libros que hace meses que no toco y una caja de pañuelos. Sé lo que parece, pero hemos pasado unas cuantas semanas con mocos toda la familia.
En el suelo a la derecha hay un cuadro ya enmarcado pendiente de colgar y dos mochilas que uso casi a diario dependiendo de a donde vaya.
En el cajón del frente guardo el teclado, el raton y los papeles cuando termino de trabajar. Los dos ordenadores (trabajo y personal) están escondidos tras la puerta. Cuando quiero usar uno u otro solo tengo que cambiar el cable USB-C que va al monitor y sirve también para cargar.
Este es el segundo escritorio que tengo en el piso nuevo. El otro era más grande y se lo he cambiado a mi mujer. A ver si con este post empiezo una tradición que perdure.
Y tú, ¿qué hay en tu escritorio?