1992, una serie de Álex de la Iglesia

January 26, 2026 17:30 — 1 comentario — visionados, álex de la iglesia

1992 es una serie de Álex de la Iglesia a la que le tenía ganas. Si no la he visto antes es porque en casa no pagamos por Netflix. Ha sido cuando ha venido mi hermana de visita y nos ha puesto su contraseña que hemos aprovechado para verla. Intentamos ver también la última de Stranger Things y Wednesday, pero nos dieron mucha pereza.

Desde que salió hasta ahora he leído algunos comentarios sobre la serie. No creo que lleguen a crítica, porque eran opiniones que parecían escritas por alguien que pasa demasiado tiempo en Twitter, poco tiempo viendo TV y seguramente no tienen ni idea de quien es Álex de la Iglesia. Y digo esto último porque creo que es muy importante.

Aclaro que no soy un fan acérrimo del director. Me suele gustar lo que hace, he visto varias de sus películas en el cine, pero no he visto toda su obra. Me gustaría, pero hoy en día hay que ir saltando de plataforma en plataforma y me da muchísima pereza. Si algún día vuelvo a descargar cosas de internet es posible que entonces rellene los huecos.

El primer punto que me ha llamado la atención de lo que he podido leer en internet es relativo al cómo la historia está estructurada. Es una mini serie de 6 capítulos. Es un formato extraño. A no ser que tengas mucho talento, es una cantidad de tiempo que no deja suficiente para desarrollar y explicar, por lo que el contenido de esta duración suele terminar pareciendo una película estirada. Y es lo que algunos piensan.

Los cuatro primeros capítulos son un ir de acá para allá, con algún que otro plano del villano intercalado. Estos planos no explican mucho, más allá de decirle al espectador que hay un tío quemado por ahí quemando gente con un lanzallamas. ¿Por qué? Vete tú a saber. Y de repente, en el quinto capítulo todo se resuelve. Bueno, todo no, porque queda un sexto capítulo, que se utiliza previsiblemente para otro giro de guión. El problema es que en 6h no ha habido tiempo suficiente para liar el asunto y el giro ya no nos pilla por sorpresa, es bastante obvio. A mi no me molestó en absoluto. No creo que tome por tonto al espectador.

Otro punto en común de las críticas es el montaje. Es cierto que es bastante torpe. No sé si es intencionado, es por ineptitud, es por falta de recursos, o por un estilo que parece que no nos ha gustado a los pocos que nos hemos puesto a escribir en internet. Me sobran muchísimos planos. En inglés se usa la frase murder your darlings para referirse a esas frases que has de cortar en un texto para que funcione mejor, por mucho que te gusten esas frases. Aquí se deberían haber aplicado el cuento. Hay planos que son impactantes, o bonitos, o espectaculares, pero no era necesario usarlos todos.

Las actuaciones son espantosas. En general. Los diálogos tampoco ayudan. Y esto es sello de la casa, pasa en casi todas las películas suyas que he visto. Suele pasar también en las películas de Paul Verhoeven. En el caso de Verhoeven es intencionado. Han salido a la luz documentos gráficos en los que se ve como pide a los actores que sobreactúen como estilo para burlarse de la sociedad norteamericana. No creo que Álex pida explícitamente a sus actores que sobreactúen, pero los elige así a propósito. Creo.

Los efectos especiales son cutrones. Esto no me molesta mucho. También lo son en las pelis de David Lynch y no por eso me gustan menos. No sé si han usado IA o se compraron unos modelos 3D de trenes que usaron hasta la saciedad.

Hasta aquí los comentarios sobre lo que he leído de la serie. Ahora viene la explicación de por qué me ha gustado a pesar de todo lo anterior.

1992 es una partida de rol. Ya dijo Álex que El día de la bestia era una partida de La llamada de Cthulhu. No sé si en esta ocasión ha hecho declaraciones similares, pero sé que es así. ¿Cómo lo sé? Porque si alguna vez has jugado una campaña de más de un par de sesiones a La llamada de Cthulhu (o casi cualquier otro juego de rol que implique algo más que combate) habrás notado un montón de similitudes.

Empecé a pensar en esto en la secuencia en la que Amparo, Richi y Robledo están en la oficina de Victoria. Suena un poco a chiste de "van un francés, un español y un italiano..." y así es. Una viuda investigando el asesinato de su marido, un ex-policía alcohólico amigo del fallecido, un policía going rogue y un empresario que nadie sabe lo que hace más allá de conocer demasiados secretos. Son personajes claramente creados por un grupo de colegas alrededor de una mesa bebiendo cocacola y comiendo doritos.

La siguiente obviedad, y que claramente es un guiño a La llamada de Cthulhu es cuando van a los archivos de la Expo y se ponen a buscar documentos. "Tirada de buscar libros difícil. La pasáis justita. Descubrís algunas cosas. Os permito llevaros unos cuantos papeles a casa." Y más adelante continúa con un "Volvemos al archivo. Tirada de persuasión para que el guarda nos deje entrar. Tirada de juego de manos para ver si puedo colocar las llaves entre las estanterías sin que me pille y así ganar algo de tiempo." Si has jugado alguna vez, ya sabes por dónde voy.

Otra marca de la casa son las estructuras gigantes. En este caso las ruinas de la Expo 92 son una delicia. La Cartuja es un edificio feísimo que representa a la perfección la corrupción y la caspa española. Los planos que la muestran son un ejemplo de lo que comentaba anteriormente, el uso indiscriminado de planos que pueden ser bonitos, pero no hay por qué usar si no aportan a la historia. A Álex le flipan las estructuras grandes, como la cruz del Valle de los Caídos. Estoy seguro de que alguna más hay en sus películas, pero ni me acuerdo ni voy a investigar.

¿La escapadita a Miami con tormentón incorporado? Partida de rol. Cuando un jugador se encabezona con querer ir a algún lado siguiendo lo que interpreta como una pista, aunque el guardián le ponga todas las trabas como forma de decirle que ir ahí no hará avanzar la historia. Ni los caimanes aportan nada, ni la mujer del de seguridad aporta nada, y la tormenta solo aporta un pseudo intento de romance que estaba claro que tenía que ocurrir en algún momento de la serie y acaba ahí metido con calzador, porque ya que la historia no va a avanzar en Florida, al menos evolucionamos un poco a los personajes, ¿verdad? Pues no.

Luego están las referencias pop, como el traje a lo Kick Ass, o Victoria mirando por la ventana con prismáticos desde la silla de ruedas a lo Ventana indiscreta. Seguro que hay decenas de referencias más que se me han escapado.

Nosotros nos hemos visto los 6 capítulos en sentadas de tres, dos y uno, con pizza, ramen y kalimotxo. Si te quitas las gafas de pasta, es una serie muy disfrutona.