Kill Bill: The Whole Bloody Affair
Fue en el avión a/desde NYC que escuché los dos episodios del podcast de Bret Easton Ellis con Tarantino como invitado que han dado tanto que hablar últimamente.
No recuerdo en cual de los dos hablaba sobre su montaje de Kill Bill, conocido como Kill Bill: The Whole Bloody Affair. Mi recuerdo es que dijo que solo se podía ver en su cine, el New Beverly. Si me aburro mucho volveré a escucharlos para ver si estoy en lo cierto. El caso es que hace un par de semanas fui al Music Box Theatre para la presentación del último libro de Chuck Klosterman y vi anunciado que la iban a proyectar. Me alegré al momento y, aunque me dolió, compré dos entradas a $30 cada una.
El sábado pasado dejamos a la niña con mis suegros y condujimos hasta el cine. El pase de medio día estaba sold out, pero para el de la noche todavía quedaban entradas. Llegamos 20 minutos antes de la película y la cola era considerable. Tuvimos la suerte de poder aparcar en la puerta del cine, y esperamos dentro del coche hasta que la cola empezó a entrar.

La proyectaron en la sala grande, que estaba a reventar. Algunos de los asistentes iban vestidos de los personajes. Mucho chándal amarillo y uniforme de colegio privado. Por motivos que no vienen al caso, queríamos un asiento cerca del pasillo, y a mi me gusta más sentarme hacia el lado izquierdo para ladear la cabeza hacia el derecho. Todos mis años de colegio me tocó estar sentado a la derecha, girándome hacia la izquierda, y creo que se me ha quedado la espina torcida. Si no la espina, el cerebro sí que sufrió consecuencias.
Me hacía mucha ilusión estar casi 5 horas sentado viendo una película sin interrupciones, por lo que me decepcionó un poco que hiciesen 15 minutos de interludio. Supongo que hay gente que necesita ir vaciar la vejiga y rellenar el estómago.
La primera parte se me hizo súper corta. Aunque he visto las dos películas en multitud de ocasiones, nunca recuerdo exactamente qué canción iba en cada secuencia. Podía anticiparme y saber qué parte de la historia se iba a contar luego, pero no era capaz de saber qué es lo que había cambiado en esta versión respecto a las otras que ya he visto. El cambio más obvio es la extensión de la parte animada, en la que se cuenta el origen de O-Ren. No sé, está bien, pero no creo que añadiese mucho más a la historia. Ya sabemos que Kill Bill va sobre un escuadrón de asesinos de élite, y que son todos despiadados. Mi mujer me dijo que la parte en la que lucha contra los 88 Locos tenía muchos cortes nuevos, especialmente los que mostraban miembros amputados.
Las veces que he ido al Music Box la experiencia me ha recordado al festival de Sitges. La gente se ríe y grita a la pantalla. Fue extraño escuchar carcajadas cuando apareció el nombre de Harvey Weinstein en la pantalla. También extraño que durante los créditos solo aplaudiesen a los nombres más famosos, ignorando al resto del reparto.

La parte más emocionante fue después del descanso. En los cines de USA sirven alcohol y de vez en cuando se lía. Durante la secuencia en la que Beatrix y Bill están en la hoguera mientras él blande una flauta, un borracho intentó empezar una pelea. Toda la sala empezó a gritar booooo y los de seguridad vinieron a llevárselo.
La experiencia estuvo curiosa. Amo ir al cine, pero amo poder pagar la hipoteca a tiempo todavía más. No porque quiera dar dinero a la tercera o cuarta empresa que ha comprado mi deuda en lo que va de año, sino porque no quiero quedarme en la calle. Entiendo que gastarse $60 en ver una película en el cine no está al alcance de todo el mundo. Nos echarán la culpa cuando todos los cines cierren.
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Ahora unas cuantas ideas desordenadas sobre el director y la vida:
Llegué tarde a Tarantino, y la parte de él que más me gusta es escucharle hablar de cine. Hago un esfuerzo muy grande separando la obra del autor, y sé que Tarantino siempre ha sido un bocazas, pero hay una diferencia entre ser un bocazas y ser un gilipollas. Está virando hacia esto último a pasos agigantados.
En su caso no podría decir que "antes molaba", porque las películas suyas que más me gustan están intercaladas: Death Proof, Jackie Brown y Once Upon a Time in Hollywood. Sí, me gustan el resto, pero no tanto como estas. Tampoco creo que sea el mejor director, porque no existe un mejor director, existen unas cuantas películas que en un momento de tu vida significaron algo.
Me sentí especial cuando vi que proyectaban Kill Bill: The Whole Bloody Affair en el Music Box Theatre. Lo que parece es que Tarantino tiene falta de cash y la han estrenado en un montón de cines y en breve estará todavía más cara ($19.99) en Apple TV.
Otra cosa que indica que puede estar falto de dinero es su corto para el Fortnite. Me cuesta creer que hacer esto fuese parte de su sueño. Ver para creer. Tras haberlo visto y verificar que no aporta absolutamente nada a la historia, hay un par de cosas que me han sorprendido enormemente. He de decir que no he jugado al Fortnite en la vida, y sé que lo juegan muchos niños, pero eso no es excusa para que en vez de sangre los personajes tiren cubitos azules. ¡Que tienen armas de verdad, hiperrealistas! Tampoco entiendo por qué censuran la palabra "fucking", pero dejan "bitch". Ni por qué el Pussy Wagon ahora se llama (emoji de gato) Wagon. Con esta educación luego nos preguntamos por qué existen series como "Embarazada a los 16" o matanzas en las escuelas.
Para terminar os enlazo una edición de la lista de correo de Marcelo Criminal, al que acabo de descubrir y estoy obsesionado leyendo todo lo que ha publicado hasta la fecha.