Las reseñas no sirven para nada

February 19, 2026 14:22 — quejas

No recuerdo en qué momento se llenó internet de reseñas sobre todo. Es posible que al principio fuesen añadidas con buenas intenciones, pero hoy en día son un lodazal al que solo quieres entrar para echarte unas risas.

En el pasado he dejado reseñas en diferentes aplicaciones que no han servido para nada. La mayoría de ellas, “para ayudar” a amigos o conocidos. Unas cuantas, ante el asombro por el mal servicio prestado. Soy culpable de haberme dejado llevar por la ira y la decepción y haber dado una o dos estrellas acompañadas de un comentario jocoso. Con perspectiva, entiendo que hiriesen a los receptores. Duermo tranquilo porque nunca he puesto una reseña de mala fe o mintiendo. Y esto me trajo problemas recientemente.

Al buscar hipoteca para el piso, nos dejamos recomendar por el agente inmobiliario. A toro pasado, tal vez no fue la mejor idea, pero qué le vamos a hacer. La chica que se hizo cargo de nosotros fue muy maja, pero cometió muchos errores, uno de los cuales casi nos cuesta el quedarnos sin piso. Me tocó revisar papeles con numeritos y palabrería a propósito para que nadie los entienda. Me tomé en serio lo de llamarla si tenía alguna duda. Ella fue maja y contestaba mis dudas. Uno de los problemas es que la respuesta nunca llegaba de inmediato. Siempre tenía que preguntar a su manager, o estudiar el caso, o no estaba segura. Así que cuando cerramos y me llegó el email para valorarla, fui honesto. Fueron varias preguntas, algunas de votar del 1 al 10, otras del 1 al 5 y otras de escribir un parrafito. Al final, un algoritmo patentado por una empresa que cobra caros sus servicios determinó que mi grado de satisfacción era de 3.7/5.

A los 10 minutos de pulsar enviar, la chica me llamó alterada por teléfono. Había recibido una llamada de su manager echándole la bronca por mi valoración. Me dijo que le había jodido la vida de manera educada. Pacientemente le expliqué que casi nos quedamos sin poder firmar la compra del piso por su culpa. Aún así ella estaba convencida de que se merecía 5 estrellas. Como eso es algo que no estaba dispuesto a hacer, me tocó ponerme en contacto con el servicio de atención al usuario de la página de reseñas para que quitasen la mía.

Otro ejemplo:

Cuando compramos el piso tuvimos que cambiar el suelo. Como no tengo ni idea del tema, hice lo que se supone que hay que hacer en la actualidad: preguntar a internet. El buscador me arrojó un montón de resultados optimizados. Todas las compañías de suelos eran la mejor compañía de suelos de Chicago. Todas tenían una puntuación de 5/5. ¿Cómo voy a tomar una decisión así?

Lo que hice fue contactar con todas, por teléfono, email y formulario web. Solo obtuve respuesta de una empresa. Hicieron un trabajo de 3.5/5 (eso es un 7 sobre 10, y nunca he visto a nadie triste por sacar un 7 en un examen) pero ellos mismos alababan su trabajo y me pidieron verbalmente, por email y por sms que les dejase 5 estrellas en diferentes plataformas. Pues no.

Otro ejemplo:

Está mañana he recibido un email y un sms de una proveedora de servicios, que nos cobró por el servicio completo (lo pagó el seguro) pero nos ha realizado solo la mitad. En vez de ofrecernos una devolución, lo que nos ha ofrecido son un montón de excusas de buen rollo, upgrades del servicio y los enlaces para valorarla. Obviamente, al mirar sus perfiles, todos tienen 5 estrellas.

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Mi conclusión de 0,60 de todo esto es que nadie es perfecto y todos cometemos errores, hasta la IA. Pero me jode mucho que nos agarremos berrinches si alguien que ha pagado por un servicio se muestra crítico con él, o tiene expectativas de cumplimiento. ¿De qué sirven las reseñas si todas son de 5/5? Si todo es premium, nada es premium.