El formato físico, las minorías y las verdades a medias (II)

23 de julio de 2026 10:33 — 1 comentario — libros, música, videojuegos

Antes de empezar con la segunda parte de este post que no debería haber escrito (porque me está dando una pereza tremenda escribir la segunda parte), aprovecho para dejar una foto que tomé el otro día en Rolling Stone Records.

En el post anterior hablábamos sobre nuevos lanzamientos y discos en formato físico. Ya sé que cuatro discos de metal entre los que se encuentran reediciones de discos con varias décadas a sus espaldas no son representativos de absolutamente nada. Esta "minoría" es parte de la que alude el título.

Ya que estoy con las fotos, dos cosas: en 2026 se siguen vendiendo casetes. Burzum entre Bob's Burgers y Sabrina Carpenter.

Ahora, vamos a la segunda parte del post. Aquí está la frase del comunicado que me toca las narices.

This is a natural direction for Sony Interactive Entertainment to adapt to consumer trends as the general preference for digital media significantly outpaces physical discs. This transition will enable us to align more closely with how most of our community prefers to access and play games today.

En el título hago referencia a las minorías. En este caso parece que las minorías somos los que compramos juegos físicos. A veces compro juegos en digital, cuando no me queda otra. Tiene sentido que juegos indies no tengan tirada física de entrada, pero algunos acaban sacándola si el juego tiene éxito.

Pero lo que me molesta es la parte de las verdades a medias.

El párrafo está redactado de tal manera que parece que son los usuarios los que están pidiendo a gritos la desaparición del formato físico. Podrían haber dicho "ganamos dinero con los juegos físicos, pero ganaremos más con los digitales" y yo habría pensado "ok, me jode pero tiene sentido".

Hace menos de un año nos compramos un piso. El agente inmobiliario me ha añadido a varias listas de correo sin preguntarme. Cada vez que me doy de baja, me agrega a una nueva. Un día me decidí a leer lo que había escrito y encontré algo parecido a "los compradores hoy en día se sienten cómodos haciendo ofertas sin ver el piso" y "rechazan las inspecciones para acelerar el proceso".

Parece que la gente que compra pisos es gilipollas y hace cosas en su contra. La realidad es que el mercado es brutal y las grandes empresas están manipulando. Pero el mensaje es que los que compramos pisos nos sentimos cómodos hipotecando las próximas décadas de nuestras vidas sin ni siquiera comprobar lo que estamos comprando. Lo hacemos por vicio, no por necesidad.

Imagino que esta estrategia es tan antigua como la humanidad, y que mi percepción ha cambiado con la edad. Nunca pensé que iba a comprar un piso porque alquilar era asequible. Pero ya no lo es porque los que venden y alquilan son los mismos. O tu cuñado que pasa demasiado tiempo en Youtube pensando que se va a hacer rico.

Seguramente el mismo mega grupo empresarial es dueño de la empresa que te paga cacahuetes por tus horas de trabajo, del banco que se lleva tus cacahuetes a principios de cada mes, de la lechuga que te comes mientras piensas que tienes que bajar de peso, y de la empresa que aliña esa lechuga con cáncer para que dure más y tenga menos sabor.

Me jode la falta de honestidad. Y me jode ver que todas estas decisiones son tomadas por humanos jugando a ser importantes. Lo veo a diario en mi trabajo.

No es exactamente la idea de post que tenía en mente cuando me lancé a escribir la primera parte. Siento que la vida pesa más de lo que puedo soportar. Pienso que me paso el día luchando para poder existir y que cualquier tiempo no invertido en producir es perder el tiempo. Ahora mismo, odio existir.

El formato físico, las minorías y las verdades a medias

07 de julio de 2026 15:41 — 2 comentarios — libros, música, videojuegos

Ahora que estoy tratando de implicarme un poco más en la blogosfera de habla hispana aprovecho para dar mi opinión sobre un melón abierto por Matizeta: ¿Por qué quieres ser dueño de algo?

Matizeta se pregunta, ¿Cúando fue que ecuchaste el CD de tu artista favorito de principio a fin? Yo sigo escuchando discos enteros. Y de hecho lo prefiero. Tras escuchar 25 veces "la canción menos buena del disco" acabo apreciándola. También me sirve para medir el paso del tiempo sin mirar un reloj. Puede parecer una tontería, pero ahora mismo sé que mi hija se queda dormida tal cual empieza Lovesong del álbum Disintegration de The Cure. Y solo lo hace si escuchamos el disco en orden, no vale poner la canción directamente. Últimamente he estado escuchando discos enteros de The Cure, Deftones, Iron Maiden y parece que desde hoy, Avenged Sevenfold.

Sigo comprando CDs y algún que otro vinilo. Sobre todo los compro en bandcamp y aprovecho para comprar camisetas también. De este modo poseo una copia física con el arte, una digital con mejor calidad sonora que el CD y apoyo a los artistas de manera más directa que a través de plataformas de streaming.

En el pasado compré discos por iTunes y Google Music. Cuando Google Music cerró, en vez de pasar tus compras a Youtube Music o al que sea el servicio que le sucedió, me dieron la oportunidad de descargar "mi música". La metí en un disco duro. Y la perdí. Podría haber perdido los CDs también, pero ¿qué ventaja tiene comprar algo digital si no puedes acceder a ello cuando quieres? Entendería que una empresa más pequeña quebrase y todo se fuese al garete, pero hablamos de mega corporaciones que cierran servicios a placer. De iTunes me desapareció después de pagado al menos el disco Unfortunate Snort de Pinkly Smooth. Hoy en día no se puede encontrar en plataformas de streaming porque patata.

Hay otros matices a considerar sobre el formato físico, como el poder prestarlo o poder usarlos aunque no tengas tu teléfono a mano o sin batería.

También se pregunta, ¿que artista hoy por hoy saca un disco? Red Fang sacaron disco el año pasado, Rob Zombie sacó uno hace meses y Marilyn Manson saca disco nuevo en poco más de un mes. Tal vez músicos más orientados al mainstream y con una base de fans menos sólida tengan que recordar al mundo que existen sacando un nuevo single cada pocos meses. ¿Compra la gente discos de Shakira o Bad Bunny? Imagino que sí, pero no conozco a nadie. Sé que el K-pop es la sensación del momento, y solo sé que existe el género porque mi mujer pone BTS, KATSEYE o Stray Kids en el coche. De no ser por eso pensaría que el K-pop no existe y ahí está, seguramente generando más dinero que todas las bandas que yo escucho juntas.

Sobre los libros el tema está parecido. He tenido dos Kindles en mi vida. El primero que salió, blanquito con teclado e internet gratis y uno más moderno en 2015 También he visto libros desaparecer. Matizeta habla sobre copiar texto y guardarlo. Yo hago fotos al papel con mi teléfono y uso la IA para extraer el texto y guardarlo en una nota. Me cuesta cero y la realidad es que nunca reviso esas notas. En cuanto a leer un capítulo de un libro antes de comprarlo, si te vas a una tienda te puedes leer el libro entero gratis. Me encanta pasar horas y horas en los Barnes & Noble ojeando libros y revistas. Antes tenía una librería de confianza, pero nos mudamos y en el barrio nuevo no hay librerías. Para los cómics conduzco 45 minutos para seguir yendo a la misma tienda desde hace años. Me encanta pasar tiempo hablando con Pat, el dependiente. Hace un par de semanas fui de visita y acabé comprando cómics que me recomendó y de otra forma me hubiese perdido.

Con las películas a veces vienen extras que no se pueden ver de otra manera. A veces es porque no están en plataformas de streaming. En estos tiempos extraños en los que vivimos, es posible que la película esté a la venta en 4K más barata que lo que cuesta una entrada al cine. Como cada julio, ahora mismo está la promoción del 50% en todo el catalogo de Criterion en Barnes & Noble y voy a aprovechar para comprar alguna.

El último medio cultural que cita y es el desencadenante de toda la polémica (Luis Carlos Pando, eapl ) es el videojuego. La semana pasada Sony hizo público un comunicado en el que informaban de sus planes para detener el lanzamiento de juegos en formato físico a partir de enero de 2028. Ya lo intentaron hace casi dos décadas con la PSP Go y creo que fue un fracaso de ventas (a pesar de que físicamente es una preciosidad, pero eso no es lo importante a la hora de jugar).

Aquí el tema es diferente. El principal motivo es que hoy en día (casi) no se venden videojuegos completos. Cuando compras un videojuego compras una promesa, no un juego finalizado. Es raro hoy en día un lanzamiento sin polémica. El caso más sonado que recuerdo es el del Cyberpunk 2077. No lo he jugado, pero aparentemente tras varios años de parches ha conseguido remontar. Unos años antes pasó algo parecido con el No Man's Sky y por lo que veo se sigue vendiendo. Además muchos juegos reciben actualizaciones de contenido extra (no solo arreglos) con los llamados DLCs. A veces salen ediciones físicas que incluyen estos DLCs junto al juego original.

Si te compras un juego en físico hoy en día, con un poco de suerte no hay ningún bug crítico y puedes terminar el juego sin conectarte a internet. Yo estoy aprovechando y comprando en físico todos los Resident Evil, Silent Hill, Souls-like que no jugué en su día para jugarlos algún día. Espero no llevarme sustos, pero lo normal es que nada mas meter el disco en la consola te pida descargar alguna actualización.

Este texto cubre únicamente la primera parte del título. Como me está quedando un poco largo, hablaré de las otras dos partes en otro texto que publicaré más adelante. Dale al like y suscrí... Es broma, pero si no quieres perderte la siguiente parte, puedes seguirme por RSS.

Animal Crossing, de Kelsey Lewin

29 de junio de 2026 20:08 — libros, videojuegos

Boss Fight Books es una editorial especializada en libros sobre videojuegos. Tienen unas cuantas decenas de títulos publicados. Éste es el primero que leo.

La primera vez que escuché sobre Animal Crossing fue en la escuela. Me cambié de escuela para segundo de bachillerato y trataba de encajar. Me hice amigo de un adicto a los videojuegos que me transmitió su entusiasmo por Animal Crossing. Le di el dinero y él se encargó de conseguir unas copias de Wild World el día de su salida. No recuerdo con certeza, pero creo que no busqué nada de información sobre el juego.

No recuerdo mis primeras sensaciones. Recuerdo estar muy deprimido y pasarme el día de cara a la Nintendo DS jugando a Animal Crossing. Casi la única cosa que me hacía disfrutar un poco de mi existencia. Recuerdo participar en foros, en los que nos juntábamos para hablar del precio de los nabos y visitar nuestras islas.

Tampoco recuerdo si jugué seis meses o dos años. Durante mi época de Animal Crossing, tuve que pasar un par de noches ingresado en el hospital. Me llevé la funda de la Nintendo DS Lite con todos mis juegos dentro. Cuando volví de quirófano, la bolsa había desaparecido de la habitación. Tenía otra Nintendo DS antigua, así que me volví a comprar el Animal Crossing y volví a empezar de cero. De la Nintendo y los juegos robados nunca más se supo.

El libro tiene un aire informal más propio de formato blog que de un libro de investigación y documentación. Hay ideas que se repiten continuamente o anécdotas que son muy difíciles de entender si no estuviste allí o has jugado bastante al juego. Aun así he aprendido un montón de curiosidades y he desbloqueado recuerdos a los que hace tiempo que no accedía.

Una vez acabado el libro no tengo muy claro lo que pretendía contarme. Ha sido una lectura entretenida, llena de nostalgia y curiosidades. Como leer un blog personal en papel.

Tengo dos libros más de esta serie. Resident Evil y The Legend of Zelda: Majora's Mask. Los leeré una vez me pase esos juegos. Ahora mismo estoy jugando al Silent Hill 2, y quiero hacerme con el libro escrito por Mike Drucker.

El milagro navideño, me he pasado el Bloodborne

26 de diciembre de 2025 00:50 — bloodborne, videojuegos

Ha ocurrido, me he pasado el Bloodborne. Al menos he visto los créditos tras uno de los finales posibles.

No recuerdo exactamente qué día empecé a jugar. El 4 de noviembre llevaba unas 15h jugadas. Lo he terminado el 25 de diciembre con 61h.

Ya con ganas de terminar el juego, dudé entre ir tras los enemigos secundarios (o no obligatorios) o centrarme en terminar lo más rápido posible. Decidí hacer un híbrido. Ya había estado en Nightmare Frontier y había matado a los dos cazadores, pero no había investigado mucho la zona porque no me había sentido obligado a ello. Está vez invertí un poco más de tiempo, hasta que llegué a un bicho que me mataba con frenzy todo el rato. ¿Cómo un bicho cabezón podía matarme tantas veces y tan rápido? Si al menos consiguiese desbloquear el ascensor para llegar a Amygdala… tuve que buscar por internet y descubrir que la manera de que el frenzy no me matase es con los sedativos. Pero escasean y no los podía comprar. Al final me quedé sin ellos.

Descubrí entonces que con 67 de insight el juego se convertía en una pesadilla. Hasta este punto no tenía ni idea de para qué servía el insight, así que me comía los madman’s knowledge como si fuesen caramelos. No sé si es hacer trampa o no, pero me bajé el insight hasta 15 y entonces llegar a Amygdala fue coser y cantar. De la frustración que llevaba no conseguí encontrar el ascensor y una vez más recurrí a internet. Qué rabia me dio ver que había llegado hasta la puerta de la cueva y no se me había ocurrido entrar.

Amygdala fue fácil de vencer. Correr, esquivar y golpear con el hacha a dos manos y papel de fuego. Un par de intentos fueron suficientes.

El mismo problema que tuve en Nightmare Frontier con el frenzy lo tuve en Nightmare of Mensis. Me costó lo suyo matar a los hombre lobo rabiosos del principio. Al final practiqué el parry hasta que los conseguía matar a la primera y corría hasta dentro del edificio. Las arañas me pillaron desprevenido pero enseguida les cogí el truco. Luego vino otro cazador que me costó un par de intentos más. Por ahí había un par de gigantas o troles y unos muñecos con armadura resistente.

Corriendo por ahí descubrí el atajo desde el principio, una lámpara y varios ascensores. Está zona me gustó bastante, creo que porque la investigué sin muchos problemas. La frustración vino con Micolash, Host of the Nightmare.

La primera parte me costó un poco de entender. Perseguir a Micolash hasta que él mismo se “encierra” en una zona con dos esqueletos. El truco es acabar primero con los esqueletos y luego centrarse en él. Creo recordar que solo tiene un ataque “peligroso”, unas serpientes o brazos largos que le salen y te agarra en la distancia. Así que el truco es rodar hacia el lado y pegarle por detrás.

Cuando la vida le llega a la mitad, desaparece y has de salir a buscarle por ahí. Hay muchos más esqueletos, que se mueven, atacan fuerte y reviven al cabo de un tiempo. Y aquí hay un elemento puzzle que, si no resuelves, puedes acabar en un bucle infinito. Perseguir a Micolash no es el objetivo, al menos no total. El objetivo es acorralarle para poder arrearle, como en la primera parte, pero aquí si no se hace de una forma específica, nunca se va a acorralar. La parte que me faltaba por resolver es en la que saltas desde un balcón una vez se ha encerrado en la habitación. No conseguía encontrar el maldito balcón y lo tuve que buscar en internet. Una vez resuelta esta parte, en un par de intentos más acabé con él.

Derrotado Micolash, toca seguir subiendo. Las mayores dificultades de la última zona son tres hipopotamocerdo mutantes. El primero está solo y una vez aprendido el truco es fácil de matar. Los otros dos vienen juntos y has de esquivar mucho o conseguir que te vengan por separado. Es importante matarlos porque dan más de 9000 ecos de sangre que vienen muy bien. Para finalizar, antes de Mergo’s Wet Nurse, cuatro cultistas de la mano. El truco, como siempre, atraerlos uno por uno, o de dos en dos.

Mergo’s Wet Nurse es un bicho enorme con cuchillas que sale de un carrito de bebé al que se escucha llorar durante toda la última parte del juego. Como a todos los monstruos, se le derrota esquivando, acercándote y golpeando. Tiene un par de momentos que si no te andas con cuidado te puede enviar a pasear de uno o dos golpes, pero a estas alturas del juego nada demasiado frustrante.

Una vez derrotada la enfermera, el sueño del cazador está en llamas. Como todo el maldito juego, esta parte es confusa. Al hablar con la muñeca nos dice que podemos ir a un árbol a no se qué. Y allí está Gehrman, the First Hunter. Nos dice que nuestra misión está completa y que ya no somos útiles, o algo así. Creo que si estás de acuerdo con él, se acaba el juego. Yo le mandé a paseo y se mosqueó tanto que me tocó luchar con él.

Tras la enfermera pensé que ya me había pasado el juego. Tras enfrentarme un par de veces a Gehrman y no haberle ni rascado pensé que finalmente no me iba a pasar el juego. Durante los últimos tres días, todo lo que he hecho ha sido enfrentarme a él. He gastado cientos de viales de sangre y balas de pistola, así como papeles de fuego y rayo. He pasado horas en Reddit leyendo comentarios de gente frustrada como yo.

Gehrman es MUY rápido y sus ataques son muy fuertes. Durante el juego solo he conseguido hacer parry de manera consistente a los enemigos más lentos. Como me estaba resultando muy difícil esquivarle, pensé que a lo mejor el truco era hacer parry, así que pasé horas intentando perfeccionar la técnica. Conseguí hacer unos cuantos seguidos, pero siempre me quedaba sin balas al final.

Decidí entonces que iba a matarlo sin hacer parry, con el hacha larga. Me aprendí sus movimientos y a esquivarlos. Esta mañana me quedé a un par de golpes de acabar con él, y entonces tuve que ir con la familia. Durante todo el día no he pensado en el juego, hasta después de cenar, que me he disculpado y me he ido al salón. Tras unos cuantos intentos en los que me ha aniquilado sin piedad, he conseguido quedarme a un único golpe de vencerle.

He tenido que ir dos veces al Nightmare of Mensis, una zona en la que puedes conseguir 50.000 ecos de sangre en pocos minutos, para comprar papeles de rayo y viales de sangre. Un par de intentos más y por fin le he vencido. La estrategia ha sido esquivar y pegar dos o tres golpes para seguidamente alejarme.

Tras vencerle hay un vídeo corto en el que una criatura desciende de la luna y se lleva al cazador. Creo que hay otro final en el que si recoges tres trozos de un cordón umbilical luchas contra otro bicho después de Gehrman. No sé qué tan difícil será, pero yo ya estoy contento con mi final. Tras ese vídeo, los créditos y luego vuelta a empezar. Tiene su gracia que el final del juego sea volverlo a empezar, con más dificultad.

He escrito todo esto del tirón, nada más terminarlo, porque quiero liberar la parte de mi cerebro dedicada al juego. Está lleno de faltas, pero me importa un pimiento. Han sido dos meses de frustración, ansiedad, orgullo y satisfacción. Una montaña rusa de emociones. De sentirme el puto amo a sentirme un completo manco. Al final me siento solo como una persona que si se centra, puede conseguir cosas, aunque sean tan inútiles como pasarse un videojuego.

Mi mujer se ha puesto feliz cuando le he dicho que por fin me lo he pasado. Preocupada me ha preguntado si ya iba a dejar de jugarlo o me faltaba algo más. Por mucho que me gustaría volver a jugarlo inmediatamente… tendrá que esperar.

Enganchadisimo al Bloodborne. Han caído cuatro bosses más

15 de diciembre de 2025 23:55 — bloodborne, videojuegos

Después de matar al Shadow of Yharnam se abrió una portezuela que llevaba a un bosquecillo con moscas gigantes y un culstista que lanza rayos. Había un edificio en el que un arlequín puesto de speed me atacó por sorpresa. Fue un subidón matarle y ganar creo que unos 5.000 ecos de sangre. Después salí al Lunarium donde había un señor que parecía el Inocencio X de Francis Bacon agonizando. Como no hacía nada le maté y me dio un ojo.

Aquí me tocó buscar en internet qué hacer, porque no es obvio que te tengas que lanzar al lago. Cuando me he caído de manera accidental he perdido mucha vida o me he muerto. No me iba a tirar ahora a ver qué pasaba. Pero leí en internet que lo que tenía que hacer era tirarme, y me tiré.

Rom, the Vacuous Spider es después del Father Gascoigne y la Blood-Starved Beast el jefe que más me ha costado pasarme. Y eso que parece súper fácil. Pero me faltaba aguante para esquivar los misiles que me lanzaba. También me quedé sin pociones, y eso que tenía unas 80. Así que se me ocurrió una cosa. Volver al inicio, donde recordaba que habían unos gigantes y unos lobos que daban muchas pociones. Fue un momento súper nostálgico. De una serrada mataba a tres o cuatro pueblerinos. Esa primera zona de Yharnam en la que tantas horas pasé, y que hace unos años me hizo renunciar al juego... lagrimita corriendo por la mejilla.

Ya que estábamos con la nostalgia, me acordé que no maté al cazador que dispara desde encima de una torre. Así que allí fui. Después de matarlo descubrí que había otro cazador debajo de la torre. Lo maté también. Y entonces descubrí un atajo en ese nivel que no había descubierto antes.

Como estas dos zonas no me daban muchos ecos de sangre, decidí ir al bosque de los hombres serpiente. En un par de pasadas conseguí subir tres o cuatro niveles de aguante.

Volví a intentar Rom, the Vacuous Spider y fue coser y cantar. Decidí ir poco a poco, matando todas las arañitas una a una. Me acercaba, soltaba un par de hachazos. Si alguna saltaba sobre mi, la esquivaba y aprovechaba cuando se quedaba clavada en el suelo para darle con el filo. Una vez acabado con todas las arañitas, un papel de fuego y a por Rom hasta que se teletransportaba.

Rom, the Vacuous Spider

No recuerdo exactamente qué pasó tras vencer a Rom y eso que ocurrió hace 3 días. Creo que fui transportado a una zona con bichos gigantes colgando de las paredes. Creo que veía a esos bichos porque me comí todos los madman's knowledge, ya que leí en internet que con a partir de 40 veía cosas que de normal no vería. La verdad que llevo muy mal el tema de los objetos en el juego.

Creo que era una de las zonas donde ademas había unas brujas con campanillas reanimando monstruos. Me costó un buen rato entender lo que pasaba y morí a base de bien. Al final decidí correr como un loco hasta encontrar la siguiente lámpara e ir hacia atrás. Matando un poco, y en cuanto reunía experiencia volvía al sueño del cazador a subir algún nivel.

Llegué a una iglesia con una lámpara que no conseguí activar. Pensé que derrotando a los tres cazadores que había dentro conseguiría activarla, pero no. Me costó un huevo matarlos. El truco fue correr como un loco hasta que dos de ellos dejaran de seguirme y pudiera enfrentarme a uno solo. Pero no siempre ocurría y los tres me siguieron varias veces. Lo bueno fue que cuando maté al primero y morí, ya solo quedaban dos, pues los cazadores no vuelven a aparecer. Una pena, porque dan un montón de ecos de sangre.

Cuando terminé con los tres (primero maté a uno, luego morí, luego maté a los otros dos), me puse a caminar con media vida y solo cuatro pociones en el bolsillo. Me metí por un pasillo y me caí a una explanada. Y ahí estaba yo, otra vez a punto de perder decenas de miles de ecos de sangre sin usar. Pero no. Tomé aire, me armé de valor, y acabé con la Darkbeast Paarl a la primera.

Darkbeast Paarl

Una cosa que me gusta mucho del juego es el cómo se conectan las diferentes zonas. Al principio da la sensación de que los niveles están inconexos, aunque formen parte del mismo universo. Pero según investigas y avanzas, parece que todo se une.

De aquí fui a una zona que había estado con anterioridad y a la que accedí cuando uno de los hombres del saco me mató. En ese momento todos los enemigos me parecieron súper fuertes y tras morir un par de veces decidí no volver. Hasta ahora, que parece que no tengo más alternativa.

A estas alturas del juego llevo una empanada mental interesante. No tengo ni idea de la historia. Me lo tomo, como ya dije en una entrada anterior, como un Super Mario, en el que voy paseando matando bichos y cogiendo objetos y al final tengo un jefecillo al que matar. ¿Había jefes en el Super Mario? A lo mejor me estoy confundiendo con Sonic.

En fin, que ahora que el juego ya no me da miedo, me dedico a buscar con profundidad todos los objetos y los atajos. Está curioso como los atajos suelen ser puertas cerradas y/o ascensores. Ambos activados por palancas.

En una de estas, me he caído por el hueco del ascensor y he perdido 50.000 ecos de sangre. Una risa.

Tras un par de barridas para conocer la zona y subir de nivel, he llegado a la zona donde me imaginaba que estaría el jefe. A estas alturas ya empiezo a ver los patrones. He corrido hacia atrás para gastar los ecos de sangre y he vuelto corriendo con ansias de vender al monstruo. La animación de presentación es una pasada. Un monstruo formado por un montón de cadáveres cae del cielo.

The one reborn es un monstruo chulisimo y me lo he pasado a la tercera. La primera ha sido para ver de qué iba el asunto. La segunda he estado a punto, pero me ha pasado la de quedarme sin aguante, no poder esquivar, y llevarme una bola de fuego y una patada a la vez. A la tercera he ido con paciencia. Ataque, ataque, a cubierto. En el tramo final me la he jugado un poco y la ansiedad casi me juega otra mala pasada, pero todo ha salido bien.

The one reborn

Tras vencer al The one reborn me he acordado de que cuando me enfrenté a Vicar Amelia, a la izquierda y derecha de la zona había dos caminos. El de la derecha lo seguí, pero no el de la izquierda. He decidido volver a ver qué había por ahí. Hay un cementerio y un montón de espectros y brujas. La zona tiene su puerta y su ascensor, y al final de todo un jefe, The Witch of Hemwick. A estas alturas creo que ya tengo demasiado nivel y he acabado con ella a la primera y sin gastar pociones. Tiene un girito de guion que cuando crees que has acabado con ella... no. Y me ha gustado mucho.

The Witch of Hemwick

Sigo jugando poco a poco, pero parece que ya le he cogido el truco al juego y ahora se juega solo. Debo de estar cerca de las 50h de juego y empiezo a tener ganas de que se termine. No porque no me guste, que me encanta, sino porque creo que he descubierto el patrón y, si no me ofrece ninguna sorpresa se me va a hacer repetitivo.

No estoy seguro de cuantos jefes me quedan, pero debo de estar ya cerca del final. Hace tanto tiempo que no me he pasado un videojuego que estoy nervioso por ver los créditos.